José Luis Aiello, doctor en Ciencias de la Atmósfera, adelantó que en el centro de Santa Fe no se esperan precipitaciones hasta el 10 de febrero. Hay una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño, que estimula las lluvias en la región, continúe influyendo hasta el otoño.

  La racha de tormentas que acumuló más de 400 milímetros en algunas zonas del norte de Santa Fe se cortó en la segunda semana de febrero. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no pronostica precipitaciones en la ciudad al menos hasta el viernes y el buen tiempo se mantendría hasta el domingo 10 de febrero, cuando retornará la inestabilidad.

  Es una tendencia importante para evitar que la cuenca del Salado se siga cargando de agua y que se agraven las inundaciones en el norte santafesino. “Cuando retornen las lluvias, además, no se espera que tengan la misma intensidad que los fenómenos de enero”, le explicó a El Litoral José Luis Aiello, doctor en Ciencias de la Atmósfera y asesor científico de la Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

  Lo que sucedió en enero, es que a la humedad que aportó el fenómeno de El Niño se sumó un efecto adicional: el Océano Atlántico estuvo más caliente que lo normal en estas latitudes y generó intensas entradas de aire marítimo con alto contenido de humedad.

“En los años en los que influye el fenómeno de El Niño, el flujo de humedad aumenta en la región central del país y en el Litoral, pero hay mecanismos que pueden amortiguar o incrementar su efecto. Esta claro que en enero, lo que sucedió con el Atlántico aumentó las precipitaciones”, explicó Aiello.

  En este tramo de febrero, en cambio, se espera que las variables climáticas que interactúan con El Niño —la humedad que viene del Atlántico, la insolación y las ondas atmosféricas, entre otras— se muevan en un rango más normal, sin acentuar las lluvias que genera el propio fenómeno.

El Niño sigue

Más allá de la coyuntura para los próximos días, la tendencia general para el trimestre febrero, marzo y abril, según el último informe del SMN, es que sea más lluvioso en Santa Fe y en el Litoral porque es alta la probabilidad de que El Niño (más del 70%) se mantenga hasta bien entrado el otoño.

  “Se espera la ocurrencia de eventos de precipitación localmente más intensa que lo normal sobre el centro y norte de Argentina durante el transcurso del próximo trimestre, que pueden complicar las zonas recientemente afectadas por las inundaciones”, concluyen los especialistas del Servicio Meteorológico.

Escenario de riesgo vs certeza de catástrofe

En centro norte de Santa Fe —también en el NEA y parte del NOA— hay un escenario de riesgo: los ríos están altos (el Salado y en menor medida la cuenca del Paraná), también las napas, pronostican que el fenómeno de El Niño, que estimula las lluvias en la región, va a continuar hasta el otoño, y en esos meses (marzo y abril) suelen incrementarse las precipitaciones por la típica transición estacional. Pero decir que hay un escenario de riesgo y advertir sobre la probabilidad de eventos importantes —que pueden producirse o no—, no es lo mismo que augurar con certeza una inundación catastrófica en dos provincias (Corrientes y Chaco), como sucedió la semana pasada en distintos medios.